Personajes
Entrevista a Luis Alberto Carballo

"Hay gente que en una época consideraba que debía estar en 'Algo contigo' y ahora no"

Nombre: Luis Alberto Carballo • Edad: 52 • Ocupación: actor, comunicador, carnavalero • Señas particulares: es loco por las billeteras, sus dos hijos se llevan 25 años de diferencia, festejó el segundo quinquenio de Peñarol con Peñarol

15.10.2019 14:12

Lectura: 6'

2019-10-15T14:12:00
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Por Leonel García

Sos loco por las billeteras. ¿Es porque la plata faltó en algún momento? ¡Es verdad (se ríe)! ¡Capaz que es por eso! Tengo como un TOC, no ... las colecciono, tengo un cajón lleno de billeteras, no sé cuántas, todas vacías, eh, ¡hasta la que tengo encima está vacía! Yo veo billeteras, no me preguntes por qué y si me gustan, las compro, aunque haga tres meses que adquirí una. O a veces me aburro, voy al cajón y agarro una vieja. Esta me la mandé comprar de Estados Unidos (saca la que tiene en el bolsillo, de cuero negro, y la muestra), la vi en Internet, me salió carísima. No sé qué tengo, ¡debe tener un nombre!

Tuviste cáncer de laringe. ¿Cómo está hoy tu salud? Bien. Ahora me hago controles cada seis meses. La última vez que me vio el doctor me encontró muy bien. Se detectó a tiempo, en un lugar que no es propenso a que se desparrame. Me llevé un susto bárbaro pero tuve mucha suerte. La palabra cáncer mete miedo pero no es lo mismo que hace años, si lo agarrás a tiempo. A mí la noticia me impactó mucho porque yo vengo de una descendencia... mi papá, mi tío y mi abuelo, todos tuvieron lo mismo en distintas zonas de la garganta. Eran otras épocas.

¿Hacés humor con lo que te pasó? Yo juego al fútbol con mis amigos, voy al arco. Me acuerdo que decía: "Griten ustedes, que yo no puedo". "No me hagan enojar".

Algo contigo está en el aire desde 2011. ¿Todavía recibís cuestionamientos por conducir un programa sobre farándula en Uruguay? Nooo... a ver, eso es según la conveniencia. Hay gente que en una época consideraba que tenía que estar en este programa y ahora considera que no. Calculo que va a volver y lo vamos a recibir con los brazos abiertos.

¿Hablamos de ...? Gente (sonríe). Gente que ahora está en un nivel superlativo y a veces ningunea esto que es la farándula. Pero creo que hoy nos transformamos en una gran ventana para que los artistas nacionales e internacionales promocionen sus cosas.

¿Hay algún límite sobre qué informar? Muchos, muchísimos. Separaciones u otros temas más complejos. Siempre consultamos a las personas involucradas sobre lo que se informa. Algunas dejan y otras no. Pero siempre te lo dicen bien.

¿Por qué no vas a salir en Carnaval en 2020? ¿No hay ofertas? Ofertas buenas siempre hay, pero estoy cansado. Además, el año pasado con Zíngaros, a pesar de que no fue un buen año, fuimos uno de los grupos que trabajaron más. Y eso que no pasamos a la liguilla; si hubiésemos pasado, estaríamos hasta hoy haciendo tablados. Me cansé mucho. Además, Rosina (Benenati, su pareja) salió conmigo y el nene (Facundo, 3) nos extrañó mucho. Facundo no se dormía hasta que llegábamos... pero no es una excusa el nene, yo estoy cansado. Quiero parar un poco. Si bien he parado mucho, yo arranqué en el 85. Nunca dije "no salgo más".

Eso físicamente. ¿Y emocionalmente cómo terminás? En 2015 hiciste de Sam en la parodia de Mi nombre es Sam, con Los Muchachos, que provocaba más la emoción que la risa. Yo viví cosas increíbles con Sam. Varias. Hay dos que me quedaron grabadas. En el tablado del Prado me llamó un señor con una nena de cinco o seis años en brazos. Me llama y yo pensé que era para una foto, pero la nena estaba llorando. "Por favor, contale que vos sí podés ver a tu hija". Es que a Sam (un discapacitado mental) no lo dejaban ver a su nena. Y en el Teatro de Verano una señora me abraza: "Acabo de ver a mi hijo cuando sea grande". Era un nene que tendría 10 o 12 años, en la misma situación que Sam. Son cosas que vos decís "la pucha... si habrá que tener conciencia de las cosas que hacemos en un escenario...".

Perdiste a tu papá muy joven, a los 17 años. ¿Te quedó algo por decirle? Pah, un montón de cosas... Él era mecánico, no le gustaba el Carnaval, tampoco era futbolero... la que me llevaba a los tablados y al baby fútbol era mi madre. Mi padre era más de los autos. Me parece que podría haber tenido grandes charlas y me gustaría que hubiera visto alguna de las cosas que he logrado. Le preguntaría si le gusta lo que hago, si está orgulloso (se emociona)... me vio un año solo, al principio, ya estaba enfermo.

¿Pensaste en él cuando tu enfermedad? Sí, totalmente. Facundo iba a cumplir dos años. Le dije a Rosina, mi mujer, que el temor más grande mío era no conocer a Facu. Era muy chiquito, ¿se entiende? Conocer su personalidad. Lo que yo conozco es a un bebé. Pero bueno, ¡zafamos!

¿Hay antecedentes de Carnaval en tu familia? Tengo un tío que salió un año en Saltimbanquis. Nada más. Enzo (el hijo mayor, 28) salió conmigo cuando tenía nueve años y ahora le picó el bichito de la actuación otra vez, con teatro para niños. No sé si irá para el Carnaval.

¿Cuál fue la alegría más grande que te dio Peñarol? ¡Muchas! El quinquenio lo viví divino porque además me fui al club donde Peñarol estaba haciendo un festejo íntimo. Fui invitado por el Pato Aguilera. "Venite, que estamos festejando". Eso fue maravilloso.

¿Se puede ser carnavalero, no ser del Frente Amplio y no morir en el intento? Totalmente (sonríe). Yo creo que eso es estigmatizar: salís en Carnaval, sos del Frente. Carnaval tiene una cosa que es maravillosa... yo salí en Araca la Cana y todo el mundo sabe a quién le canta Araca y cómo. Pero a mí no me preguntaron a quién votaba, ni me pusieron requisito alguno. Nunca tuve ningún problema. Eso fue en 1997, cuando ganó, hacía 29 años que no ganaba. Hace poco festejamos los 85 años de la murga en el Antel Arena y fui a actuar. No, en ningún conjunto me preguntaron nada de eso.