Personajes
Entrevista a Pamela Cambre

"Hay cosas que no estoy dispuesta a exteriorizar en las redes"

Nombre: Pamela Cambre Edad: 33 Ocupación: Maquilladora Señas particulares: Se maquilla solo en ocasiones especiales; va rotando la almohada en función de si se lavó el pelo ese día o no; es fiel a determinados productos y no los cambia.

19.01.2021 13:47

Lectura: 5'

2021-01-19T13:47:00
Compartir en

Por Alejandra Pintos

Tuvo Covid-19. ¿Cómo fue la experiencia?

Me sentí muy mal. No me afectó los pulmones, pero sí estaba muy pero muy cansada y la garganta me dolía muchísimo. Estuve como tres días sin comer. Nunca supe dónde me contagié.

En su familia son todos emprendedores. ¿Es algo que se hereda?

Yo creo que lo mamé sin querer, era lo que había en mi casa. No era una familia clásica, mi madre (Monserrat Ramos) era la cabeza, más en el tema de trabajo. Fue la primera mujer en lograr pila de cosas en su carrera, como ser dueña de una agencia de publicidad. Entonces, no es que ella me dijera que yo tenía que ser emprendedora, pero me apoyó en todo lo que decidí hacer, aunque no fuera una carrera tradicional, y eso que yo era pésima estudiando. También heredé de ella la autoexigencia.

¿Por qué?

Siempre estoy disconforme, nunca llego al punto de decir: "Qué divino maquillaje que hice".

¿Las mujeres uruguayas son conservadoras para maquillarse?

Sí, aunque depende mucho de la edad. Maquillando para graduaciones me encontré con que las chicas jóvenes son más jugadas, usan más cantidad de maquillaje. Cada vez nos llega más información de otros lugares y eso ayuda a abrir un poco. Además, ahora (en Uruguay) hay muchas maquilladoras extranjeras, eso trajo algo revitalizante.

¿Cuál es el error más común?

Elegir mal el color y la textura de la base. También usan el corrector muy blanco.

¿Cuál es su punto de vista como maquilladora?

Por un lado creo que el maquillaje tiene que realzar lo más lindo que tenemos, eso es obvio. Pero al mismo tiempo tenemos que responder a la necesidad de cada una y a veces eso no está muy alineado con lo que yo pienso. Me ha pasado varias veces que me reclamen que no les achiqué la nariz o no les disimulé la papada, pero yo no soy quién para hacerlo sin que me lo pidan. No estoy buscando qué te voy a esconder.

Estudió Diseño de Modas. ¿Por qué no terminó ejerciendo?

Desde chica tenía claro que quería ser diseñadora, lo del maquillaje vino por transitiva. Nunca trabajé específicamente en el área de diseño, sí en la parte visual de una marca de moda, Urban Haus. Tenía que ver con la decoración, vidrieras, cómo se disponían los locales, cómo se vestían los vendedores, qué música pasaban. Descubrí que me encantaba todo eso. Pero en un momento empecé a tener más trabajo como maquilladora y, por más que me encantaba lo que hacía, económicamente era más redituable trabajar por mi cuenta. No descarto volver a hacerlo.

¿Le cuesta poner un límite entre el trabajo y el ocio?

No sé decir que no. El trabajo freelance es complicado, no tenés esa seguridad de, por ejemplo, el salario vacacional y aguinaldo. Si te pasa algo estás solo vos, sos tu propia herramienta de trabajo. Los períodos en los que trabajás poco pensás que te vas a morir de hambre, pero siempre pasa lo mismo, hay momentos de receso y no nos morimos de hambre. También hacemos un montón de trabajos en colaboración con colegas, fotógrafos y estilistas solo para incentivar la creatividad. Ahora, el tema económicamente está complicado, todo el tiempo se están cancelando trabajos.

Dicen que es muy buena organizando despedidas de soltera y baby showers. ¿Se considera "amiguera"?

Sí, soy muy de juntarme con mis amigos, tengo un montón de grupos, me encanta organizar juntadas. Tenía a mis amigas del liceo y cuando me separé de mi expareja me animé a conocer más gente, a salir más. Si hubiera seguido en pareja tal vez no los hubiese conocido, pero hoy en día son mis mejores amigos.

¿Cómo se lleva con las redes sociales?

Me siento cómoda, aunque obviamente no estoy todos los días con el humor como para subir contenido. Tampoco soy Miss Simpatía en las redes, soy bastante seria y a veces recibo comentarios negativos por eso. Lleva su práctica. Las redes son un tema para mí. Mi hermana (Lía Cambre, co-fundadora de la agencia Wasabi) siempre me dice que tengo que decidir si quiero ser influencer o no, porque ser influencer también implica mostrar tu vida personal. No soy recontra reservada, pero hay cosas que no estoy dispuesta a exteriorizar, incluso porque involucra a la gente que me rodea. Por ejemplo, contar que tenía Covid me costó bastante, pero lo hice porque yo era el primer caso conocido de mucha gente y quería informar y que tomen conciencia. Incluso, en un momento estaba grabando y me quebré porque estaba hablando de todos los que podría haber contagiado. Sentí una responsabilidad muy grande.

Hizo varios cursos en el exterior. ¿Es mejor el nivel fuera de Uruguay?

El mundo está cambiando constantemente y siento que nunca llego a estar al día, pero a veces te vas a Nueva York y pensás que todo es mejor, y no siempre es así. No estamos tan mal. Obviamente, ves cosas que te vuelan la cabeza. En la academia Make Up For Ever aprendí un montón, tal vez más que todos los años que estuve acá. Pero en otra que fuino tanto, entonces no hay que tirar abajo lo que es Uruguay. Igual me parece importante estar todo el tiempo actualizándose, e irse para afuera te abre la cabeza, volvés con otras ganas. No pienso dejar de estudiar nunca. Además, las generaciones nuevas tienen YouTube, otras herramientas, yo me formé en una época que no se usaba ni pincel para aplicar la base. No hay nada de lo que aprendí en 2005 que hoy aplique.