Personajes
Entrevista a Luis Alfredo Fratti

"El gran motor que tuve para volver a la política fue Mujica"

Nombre: Luis Alfredo Fratti Edad: 64 Ocupación: presidente de la Cámara de Diputados Señas particulares: veterinario de profesión, fanático del asado de tira, mal católico.

13.04.2021 06:00

Lectura: 6'

2021-04-13T06:00:00
Compartir en

Por Leonel García

Es de Cerro Largo. ¿Le molesta que le digan "canario"? No, estoy acostumbrado. Sé que hay una controversia con los de Canelones, que dicen que "canarios" son solo ellos. A mí me dicen así por la forma atravesada de hablar que tengo. Vengo de campaña.

¿Qué impronta le quiere dar a su presidencia de la Cámara de Representantes? Busco acercar el Parlamento a la gente, al ciudadano que no está politizado ni partidizado, para que entienda un poco más de lo que hace el legislador. Creo que estamos teniendo muy mala prensa y eso es consecuencia de un alejamiento. Sobre todo para fortalecer la institución. También estamos proponiendo salir más al interior, tanto el presidente como las comisiones.

Usted fue presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC). ¿Cuál es su corte preferido si tuviera que elegir entre todos los posibles? El asado de tira con hueso, sin duda. Bien tradicional.

Creció en Cuchilla Grande, Cerro Largo. ¿Ahí nació su amor por la veterinaria? Crecí en una familia rural, en el campo. Eso me hizo inclinarme por la veterinaria. Cuando estaba en el liceo mi hicieron un test vocacional, que me dio para el lado de las letras, para Humanístico. Me anoté, me dieron tres clases de la Ilíada y me fui para Biológico.

Ningún animal le dice: "Me duele acá". ¿Cuál es la clave en su profesión? Y... es mucho más difícil. Hay muchos síntomas a revisar, pero en la clínica animal -y también la humana- juega mucho la intuición. Depende del tipo de animal, dónde vive. Yo siempre trabajé con animales de gran porte, más vacas y ovejas que otra cosa.

Es productor rural. ¿Tiene una camioneta 4 x 4? ¿Usted sabe que no? No critico a los que tienen porque en algunos lugares no es un lujo sino una necesidad. Yo no me he movido en lugares donde sea imprescindible.

Durante las movilizaciones del grupo Un Solo Uruguay, el Frente Amplio, su partido, criticó mucho las movilizaciones con mucha 4 x 4. Estas y los productores rurales fueron vistos como antagonistas. Sí, pero yo no lo considero así.

¿Cada cuánto va a Melo? Ahora menos, pero en la legislatura pasada iba todas las semanas. Cuando fui presidente del INAC (durante el gobierno de José Mujica) iba los fines de semana. No meto menos de cinco horas en llegar.

Cuando estaba en el INAC hizo un largo viaje a China. ¿Qué fue lo que más le sorprendió? Primero, la inmensidad. En China todo escapa a lo imaginable. Lo marca bien la Gran Muralla China, no podés creer que el ser humano haya construido algo que se vea desde la Luna. Fuimos a una presentación militar y todos tenían dos metros de altura. ¡Eso me impactó, yo tenía la idea de los chinos bajitos! ¡Y eran todos parejos! ¡No sabés el problema que tuvimos para sacarnos una foto! Uno también tenía la imagen de que todo lo chino es (de calidad) más o menos. Y tienen de todo: tienen cosas más o menos y cosas de excelente calidad. Y esas tienen su valor.

Es diputado del FA desde 2005, pero sus inicios en la política fueron en el Partido Nacional. Fue un proceso. Fui convencional nacional por el Movimiento Nacional de Rocha. Milité ahí hasta el 90 y algo. En ese momento me retiré de la política activa, no sé si desilusionado pero sí molesto. Me retiré de lo partidario, en realidad, porque seguí haciendo política. Mi trabajo particular me llevó al Centro Médico Veterinario, del cual fui presidente; salí de ahí e ingresé a la Sociedad Agropecuaria, donde fui presidente. Eso me llevó a conducir movilizaciones del campo a Montevideo. De ahí fui a ser vicepresidente de la Federación Rural. Comenzamos a visitar semanalmente a un parlamentario, como el colorado Walter Riesgo, el blanco Jorge Larrañaga o José Mujica, del Frente. De él me impresionó la impronta. Pasados los años, pensé en que había que incidir desde otro lado. Y el gran motor que tuve para volver a la política fue Mujica. Eso me hizo entrar al Frente Amplio sin renunciar a mis convicciones. En retrospectiva histórica sigo siendo blanco.

Como Mujica... Bueno, él ha dicho varias veces que tiene un pasado nacionalista.

En la Intendencia de Cerro Largo usted fue jefe de Bromatología y director de Servicios; eso en una intendencia blanca. Eso fue en 1985 y hasta 1992, si mal no recuerdo. Participé de la intendencia de Rodolfo Nin Novoa y ese es uno de los recuerdos más lindos que tengo de la participación pública. Él siempre fue un caballero. Y teníamos toda la ilusión. Ahora tenemos otra ilusión.

En lo futbolístico, ¿qué le merece la campaña de Cerro Largo? Es muy buena. En los últimos partidos quizá no le ha dado. Pero yo miro y, a no ser Maldonado, es el único cuadro alejado de la capital que se mantiene compitiendo de igual a igual con todos. El técnico Danielo Núñez ha hecho un gran trabajo.

Poniéndose en el lugar de Danielo Núñez y apelando a su simpatía por Nacional, ¿le seguiría dando la titularidad al arquero Washington Aguerre? (Ríe.) Ahí me complica un poco... Yo tengo mucho cariño por el arquero suplente que fue contemporáneo de mis hijos en el baby fútbol.

Es un hombre católico. ¿Cómo vive su fe? Soy un mal católico. No voy a misa regularmente. Sí rezo todas las noches. No lo hago arrodillado sino cuando me acuesto, para adentro. En una época pedía por la salud de mis padres. Uno ya no está y la otra tiene 99 años, así que me parece que no es justo seguir pidiendo lo mismo. Así que lo único que hago es rezar, agradecer, porque he sido bendecido por mis hijos y las oportunidades que he tenido en la vida. No tengo reclamos que hacerle a la vida, por lo tanto no tengo reclamos que hacerle a Dios