Personajes
Entrevista a Luis Ara Hermida

“Cuando hice la película 12 horas 2 minutos estaba pensando en un bien superior al mío”

Nombre: Luis Ara Hermida • Edad: 40 • Ocupación: director de Trailer Media. Productor, guionista y director cinematográfico • Señas particulares: Nació en Houston, Texas, donde vivió dos años; fue el primer capitán del club de rugby PSG; en la heladera de su casa nunca puede faltar el dulce de leche

08.09.2020

Lectura: 6'

2020-09-08T07:00:00
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Por Juan Andrés Ferreira

¿En qué se reconoce reflejo de sus padres? Es un tema bastante delicado porque hay muchas cosas de mi padre que no quise ni traté de ser. Digamos que me veo muy reflejado en la actitud positiva de mi madre, en eso de mantener la calma y relativizar las cosas, en la actitud de que al final del día todo va a estar bien.

Antes de jugar al rugby probó con el fútbol, el skate y el surf. Algunos compañeros de esos años dicen que no era un deportista particularmente dotado. ¿Qué hay de cierto en eso? El deporte me gusta mucho desde niño. Lo que pasa es que siempre quise ser mi mejor versión. En todos los deportes. De chico mi madre me llevó a las prácticas de Welcome. Aunque no me identifico mucho con el fútbol, llegué a probarme en Peñarol. Algunos amigos a veces me pelean y yo les digo que, del grupo, fui el único que jugó unos meses en Peñarol. Las tablas siempre me gustaron. Soy fanático, sigo andando en skate. El snowboard lo agarré de más grande y cada vez que puedo lo practico.

¿Fue en el rugby donde encontró su lugar? En el rugby encontré un deporte que me gustaba y me exigía, un deporte donde podía poner la fuerza bruta y la actitud. Fuimos la primera generación del PSG que llegó a primera. Cuando ascendimos ya era capitán, y lo fui durante los 10 años siguientes. No me permitía llegar tarde ni faltar a las prácticas. El rugby es un deporte de equipo, cualquier pieza que saques, afecta al conjunto. A mí me parecía importante tener siempre al equipo unido, sin grietas, y lo hacía naturalmente.

Estudió Administración de Empresas. Se dedicó a la distribución de películas. Tuvo emprendimientos gastronómicos y editoriales. Es guionista, productor y director de cine. ¿Qué elementos encuentra en común en estas dimensiones en apariencia tan diferentes? Si sos una persona emprendedora, y por emprendedora, que es una palabra muy bastardeada, me refiero a ir para adelante, tomar un proyecto y desarrollarlo, esa actitud se puede llevar a muchas cosas. Cuando muere mi madre y me quedo con la representación de Warner, yo tenía 22 años. Me había quedado solo, no tenía a mis padres alrededor, no tenía a mis abuelos, la sensación de vacío era bastante grande. Porque vos decís: "Si mañana no tengo esta empresa que me tocó manejar, ¿qué hago?". Y básicamente lo que hice fue armar un programa de televisión sobre cine. Miraba Coming Attractions, en E!, y me di cuenta de que podía hacer algo así. A los seis meses estaba presentando un piloto en Canal 4, que mostraba los trailers de películas. Al final el programa salió en 2005 en Canal 10. Duró cinco años y se llamaba Trailer. Gracias a ese programa conocí a Nacho (Jaunsolo), de Ska Films, que al día de hoy es mi socio, y a través de Nacho empezamos a hacer publicidad, la productora empezó a crecer y luego vino todo lo demás. Después de 12 horas 2 minutos hicimos Jugadores con Patente, después la película del Gonchi, luego Teros, sueño mundial, Perú: tesoro escondido, Para siempre Chape y Alexis Viera, una historia de superación. Siempre tuve una veta creativa, siempre me gustó escribir, dibujar. Tengo una historieta dibujada y escrita por mí a los 8 años, completa. La encontré y la tengo en algún lado. Es una historieta de Batman, en un cuaderno de Artigas de los que te daban en la escuela.

A su esposa la conoció durante la etapa liceal. La conocí en sexto, ya estábamos por terminar el liceo. Fue en un boliche, nos ennoviamos al mes, creo, y hasta el día de hoy estamos juntos. Estuvimos siete años de novios y nos casamos en 2005. Tenemos a Manuela de 10 y a Jazmín de 7. Mi vida entre los 18 y 23 años fue muy compleja. Sole estuvo siempre ahí y su casa, su hogar, pasó a ser mi hogar.

¿Se casaron jóvenes? Yo quería ser padre, un poco por todo lo que había pasado. Me casé a los 26, a los 30 fui padre y a los 33 de nuevo. Y es todo lo que ocupa realmente mi vida. Sé que tengo dos hijas que son buenas, educadas, cariñosas. Y Sole además de haber sido una amiga durante todo este tiempo es una madre increíble. Es todo un combo. Con mis hijas siento que hice lo que tenía que hacer, que me puedo ir en paz.

Tiene formación católica pero no es creyente. ¿Por qué? Soy de educación católica, tomé la comunión, pero no, no soy creyente. Es uno de mis problemas en la vida: no creo en nada.

¿Por qué es un problema? Porque es muy difícil no creer en nada. Es muy desahuciante saber que la vida se termina. Es como estar corriendo una carrera que al final del día no va a ningún lado, no hay una meta, no hay un lugar. Un día se te apaga la luz y se acabó. Es bastante triste. La religión es una herramienta muy útil para recurrir en determinados momentos. Sentir que hay algo más grande que uno es un respaldo. Dejar en manos del destino, o de una fuerza mayor, que ciertas cosas pasen o no, es una forma de quitarse la responsabilidad. Soy muy emocional, pero en eso soy muy racional. Y hace mucho tiempo opté por sentir la vida como lo que estoy viviendo acá y punto. La vida es esto. Y mi forma de trascender en la vida no es con lo que voy a hacer después de la vida, es con lo que deje acá. Creo en una trascendencia hacia la descendencia. Yo trasciendo en la medida que mis hijas hablen con sus hijas y sus nietos de su padre.

Está aquello de que uno se muere dos veces. La primera, cuando deja de respirar. La segunda, cuando muere la última persona que lo recordaba. Mi manera de procesarlo es esa, en lo que va a quedar de mí en el recuerdo de las personas. Y trato de hacer cosas buenas. Tengo mis errores, como cualquier ser humano, claro. Cuando hice la película 12 horas... en algún momento estaba pensando en un bien superior al mío, estaba tratando de generar conciencia sobre un tema que me afectó a mí por mi madre, el trasplante de órganos, y quería que ayudara a otra gente en el futuro.