Personajes
Entrevista a Gustavo Casenave

"A Uruguay se le saca todo el crédito cuando se habla de tango"

Nombre: Gustavo Casenave Edad: 49 Ocupación: músico, compositor, docente Señas particulares: artista Steinway, ganador de dos Grammy Latino, enfermo del estudio, positivo.

05.01.2021

Lectura: 5'

2021-01-05T07:00:00
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Por Rosana Zinola

A pesar de la pandemia, el 2020 le trajo su segundo Grammy Latino con Fuelle y cuerda. ¿Qué balance hace de este año?

Al inicio 2020 se perfilaba muy bueno, estaba empezando a disfrutar los beneficios de mi primer Grammy Latino en la categoría mejor álbum instrumental por Balance, de 2019. Tenía una gira larga con Eddie Gómez por Suecia y Alemania, conciertos en Uruguay y en Estados Unidos. Con el Grammy todo empezó a explotar, me llamaban de todos lados y del día a la noche se nos vino el covid en Nueva York y se canceló todo. Desde marzo entramos en esta realidad y después en noviembre gané el segundo Grammy por mejor álbum de tango con Fuelle y cuerda.

Con su esposa, la artista plástica Vicky Barranguet, siempre fueron a las ceremonias de nominación de los Grammy. ¿Se sintieron decepcionados cuando no ganaron?

Esta fue la sexta ceremonia. En las primeras cuatro nominaciones recorrimos la alfombra roja, fuimos a los eventos y después esperamos ese segundo en que te anuncian. Las cuatro primeras veces nos fuimos pensando que estuvo bárbaro ser nominado hasta que ¡la quinta fue la vencida! El año pasado lo vivimos en Las Vegas y esta vez en casa con nuestras hijas Lola y Simone. Nos vestimos de gala con tapabocas y vinieron dos amigos que tenían hecho el test de covid-19. Fue una ceremonia diferente, celebramos con nuestras hijas y hasta con la perrita Olivia.

¿Le molestó que medios de prensa de Argentina confundieran su nacionalidad cuando ganó el último Grammy?

A Uruguay se le saca todo el crédito cuando se habla de tango. A nivel mundial el tango es reconocido como la música argentina y en no sé cuantos diarios pusieron que "Fito Páez y Gustavo Casenave eran los dos argentinos que ganaron el Grammy". Lo aclaré y publiqué mi cédula uruguaya. Acá hay un músico uruguayo peleando por el tango uruguayo y grabando tangos uruguayos con músicos uruguayos y argentinos.

¿En qué momento tomó la determinación de irse de Uruguay?

Empecé a estudiar música a los siete años, a los 15 años iba de oyente a la Escuela Universitaria de Música y cuando a los 18 me anoté formalmente me tocó la misma profesora que me había enseñado a los siete y a los 15. Entonces, empecé a buscar dónde formarme y terminé en Berklee College, de Boston, a los 23. Básicamente me fui de Uruguay porque soy enfermo del estudio, me gusta tocar, la interpretación, la composición y la investigación, ahora estoy haciendo un segundo libro. 

El 5 de enero cumplirá 25 años de casado. ¿Cómo se conocieron con su esposa?

A Vicky la conocí el día que nació en el Casmu 2, donde yo también había nacido dos años antes, porque mi papá y el suyo eran mejores amigos. Nuestras familias siempre fueron muy unidas. Nosotros estamos juntos desde hace 30 años, a Vicky le debo todo esto que hicimos juntos. Tenemos una vida artística juntos, en fin, somos uno.

¿Qué rescata de su época en la banda de reggae Kongo Bongo?

La amistad eterna y la experiencia de haber pertenecido a un grupo profesional en Uruguay. Esos años fueron únicos, cantaba, tocaba el bajo y en un momento, el teclado también.

¿Qué significa haber sido reconocido como artista Steinway?

El mayor honor, es un gran prestigio pertenecer a la familia Steinway junto con 1.600 miembros como Gustav Mahler, Arthur Rubinstein, Franz Liszt, Sergei Prokofiev. Desde chico admiraba los pianos y cuando me mudé a Nueva York siempre quise conocer la fábrica, que queda a 15 cuadras de casa. Un día llamé y había ocho meses y medio de espera para el tour. A los seis días me llegó el anuncio de que me habían otorgado este reconocimiento. Entonces, cuando me dieron una placa, les comenté que me había anotado al tour. Al otro día ya estaba visitando la fábrica, fue increíble. Además, cuento con el privilegio de acceder al Piano Bank, un inventario de alrededor de 500 pianos que mantienen en perfectas condiciones para prestarlos a los artistas Steinway. Fue un placer probar algunos. El que más me gusta es el número 536, un sueño total.

En su trabajo conoció varias personalidades. ¿Qué pasó el día que Yo-Yo Ma perdió su violonchelo Stradivarius?

Ese día, en 1999, tocaba con él en una fiesta política en Brooklyn. Como él olvidó su violonchelo de 2 millones de dólares en un taxi, movilizaron a toda la policía de Nueva York. Finalmente lo localizaron, pero el acto se había atrasado tres horas. Me acuerdo que estaba solo en el escenario sentado en el piano de cola y se acerca un tipo alto, vestido de gala, al que le digo: "Hi, what's up? I'm the pianist". En lunfardo le dije: "Todo bien, ¿qué haces? Soy el pianista". Él me mira y responde: "Hi, I'm the vice president of the United States of America". Y se ríe. Me quería morir, era el vicepresidente Al Gore. Me quedé helado y al segundo vi que estaba el Servicio Secreto.

También es docente. ¿Pasaron muchos alumnos por sus aulas?

Sí y una muy especial. Un día, cuando era director del Departamento de Jazz del conservatorio en Harlem, me avisaron que venía una alumna nueva. Abro la puerta y era ¡Bette Midler! Ella había donado unos pianos y quería estudiar. Terminamos la primera clase y al salir había una cola enorme para pedirle autógrafos. A la segunda clase me pidió que fuera a su casa. Le enseñé por tres años y la acompañé en varios shows. Esas cosas se dan en Nueva York.